La idea de ir a pescar un sábado supone que desde el miércoles uno ya está controlando los partes y un sinfÃn de aspectos más. Como todo el mundo sabe, la pesca no es solo salir e ir a pescar sino que hay que comprar material de pesca, hacer los bajos, comprar el cebo, poner combustible, comprar unos bocatas y pegarse un buen madrugón en la mayorÃa de los casos.
La jornada comenzó a las 06.30 con el despertador recordándome que hoy tocaba pesca. A esas horas uno piensa “qué demonios” está pasa !!. Después cuando la cabeza reacciona y deduce que es para pescar todo cambia. Las ganas de salir unas horas al mar a disfrutar te hace salir disparado de la cama.
Era la segunda vez que salgo con mi nuevo compañero de pesca y después de lo vivido creo que saldremos muchÃsimas veces más. La idea de salida era ir a por pescado de fondo, centrando los esfuerzos es la pesca de cabrachos.
El dÃa apareció nublado y con el mar en calma. Nos dió buena impresión que al final acabó confirmándose.
La primera calada de la mañana la hizo Pedro con un cabracho y una serrano. Los dos alucinábamos pues hacÃa mucho tiempo que nos venÃamos a casa con serranos pero sin ninguna pieza de interés (la pesca es asÃ).
Pero hoy tocaba fiesta y al poco rato empecé a sacar cabrachos. No habÃa prácticamente moralla por lo que nos pareció que los cabrachos campaban a sus anchas por ahà abajo y no dejaban acercarse a nadie…
Viniendo de la competición el pique entre ambos pescadores estuvo asegurado hasta el final de la mañana. Al final, 5 a 3 a favor de Pedro que me tiene sorprendido por su buen hacer en este tipo de pesca. Lo bueno de la pesca es que nunca sabes lo suficiente y siempre hay alguien que te enseña detalles y trucos que uno no sabe.
Todo lo bueno se acaba y después de dos horas el pescado dejó de comer. Fuimos probando diferentes piedras que tenÃamos en el GPS pero estaban secas de pescado o por lo menos no querÃan comer. Al final, tuvimos que cambiar la pesca de fondo y fuimos a pescar alguna variada antes de retirarnos. Conseguimos tres siendo una de ellas de buen tamaño.
Eran las 13.30 h y el dÃa estaba ya hecho y nosotros contentÃsimos de haber conseguido una gran pescada que seguro tardará tiempo en repetirse.
Un saludo
La clavada, como bien sabemos, no siempre se produce sólo por la propia acción del pez al tomar nuestro cebo. No podemos caer en la tentación de pensar que clavar el anzuelo es simplemente pegar un tirón fuerte a la lÃnea. A medida que crecemos técnicamente vamos comprendiendo que esa, en teorÃa, simple acción, tiene variantes y adaptaciones para cada tipo de pesca. Un pescador avanzado ajusta su clavada a las circunstancias presentes cada jornada de pesca en concreto. No es algo fácil de conseguir, en este artÃculo intentaremos despejar las claves para lograrlo.
 EL ANZUELO ADECUADO Y AFILADO
 Para conseguir una buena clavada tenemos que tener en cuenta un primer elemento: El anzuelo.
Elegir correctamente el anzuelo, basando nuestra elección en el tipo de pez que estamos buscando tiene un gran impacto en el porcentaje de acierto a la hora de clavar la pieza. Además de esto, no debemos de escatimar esfuerzos a la hora de adquirir los mejores anzuelos que tengamos disponibles, si lo pensamos bien realmente es la pieza clave de nuestro equipo…
Un anzuelo bien afilado es el primer paso para garantizar la captura. Para esto debemos llevar siempre un poco de lija o piedra de afilar para tener siempre a punto nuestros anzuelos (mejor si lo hacemos en casa). Un pequeño truco para saber si tenemos nuestros anzuelos afilados es el siguiente: deslizaremos la punta por la uña de un dedo, si la punta se desliza es hora de afilarlo, si la punta se frena, porque se clava en la uña, está a punto.
El segundo aspecto clave es usar un anzuelo fino ya que éstos penetran más fácilmente. Una vez introducida la aguda punta del anzuelo, la profundidad de la clavada vendrá dada por este factor.
La tercera cuestión clave es la rebaba o muerte del anzuelo. Su efecto, es similar al grosor del alambre. Cuánto más grande la rebaba, más gruesa la sección de anzuelo que hay que penetrar en la boca, por lo que será menos efectivo para clavar. No entraremos aquà en la eterna discusión sobre si mantener la rebaba o quitarla del anzuelo favorece o perjudica la retención del pez clavado, simplemente nos quedaremos con lo mencionado con respecto al momento de la clavada.
Finalmente, con relación al anzuelo, tenemos que mencionar su diseño, entendiendo por esto la forma de la curva, largo de la pata y la punta, ojal o pata, etc. En esto no hay posibilidad de definir axiomas sino hay que probar los anzuelos que se indican para cada tipo de pesca, sacando las propias conclusiones basadas en nuestra experiencia y en el tipo de especies que reinan en la zona, atendiendo que, por maximizar una función del anzuelo, clavar, no se descuiden otras como retener el pez durante la pelea. (más…)
Posted in Pesca on 06. nov, 2011
 El tema de este artÃculo es delicado y puede crear cierta controversia. Lo primero que me gustarÃa aclarar es que los escritos aparecidos en este blog son sólo una opinión personal y no van más allá de lo que representan.
Me refiero al destino de muchas capturas realizadas por pescadores de recreo, es decir, su posterior venta tras la captura. Si nos basamos en lo que nos dicta la ley (que no siempre es lo mejor ni lo más oportuno), es que los pescadores de recreoÂ
no podemos hacer ningún tipo de trato comercial ni transacción económica con las capturas realizadas dentro del cupo que nos pertenece. Pero la ley es la ley y
 hay que respetarla.
Como docente que soy, pienso que el fin de la educación no sólo es la transmisión de una serie de conocimientos, cultura, saberes, bla, bla, bla,…Para mÃ, lo más importante es saber dotar a nuestros alumnos de un espÃritu crÃtico, para que sepan discernir lo que está bien de lo que no; a no acatar una autoridad sin questionarla primero, a no obedecer como unos borregos sin poner en duda siempre la verdad que nos viene dictada de antemano y se nos dice que esto es asà porque sÃ.

Supongo que el fin de esta ley es no hacer una competencia desleal a personas que sà que viven de ello y dependen de lo que el mar les brinde para llevar cada dÃa el pan a su casa. Dios (o quién sea) me libre de eso, pero creo sinceramente que el sector de la pesca profesional tiene otros graves y mayores problemas que el que unos cuantos pescadores de recreo vendan 4 peces, entre los cuales puedo citar: la subida sin medida del carburante, la competencia desleal entre flotas del mismo paÃs!!!, la introducción en los mercados de especies venidas de otros y lejanos mares mucho más baratas,…. Voy a intentar aclarar este punto: no es que esté haciendo una apologÃa ahora para que todos los pescadores de recreo nos vayamos al mercado a vender, ni mucho menos. Yo vengo de una familia de pescadores y sé lo duro y exigente que es este mundo. Lo que quiero decir es que si un dÃa tenemos suerte con las capturas y éstas superan lo que nos vamos a comer, pues darle otro fin que no sea el congelador. Muchos de vosotros/as pensaréis que esto es furtivismo, pero no, falso. Un furtivo es aquella persona que sale al mar con el fin único y exclusivo de hacer un negocio con las capturas, para nada lo considero yo un pescador de recreo, es otra cosa. (por cierto, y sin generalizar, de esto entienden mucho los pistoleros…)

Quiero hacer constar que en mi vida he vendido ni un sólo pez a nadie (y eso que he tenido ofertas de gente y restaurantes), antes lo regalo o hago una comilona en casa. Pero sà que he visto a gente con un congelador extra en casa lleno de pescado, incluso de temporadas anteriores. ¿Acaso es esto bueno para la pesca?
En fin, no quiero que se malinterprenten mis palabras. Yo estoy en contra de vender el pescado que capturamos, pero sà que exigirÃa una ley hecha a la medida de las circunstancias. Por poner un ejemplo, de todos es sabido que de la costa no se puede recolectar absolutamente nada. Vale, de acuerdo, hay especies delicadas que deben ser protegidas como pueden ser la “cranca peluda”, algunos crustácios o moluscos. Pero eso no significa que TODOS estén en peligro de extinguirse!!! Qué pasa??¿¿ Que por coger unas lapas acabamos con la especie??, ¿¿Que los caracolillos marinos están en las últimas?? ¿¿Que quedan menos anémonas que linces en el Parque Natural de Doñana?? Todo está en tener una medida y un respeto por todo nuestro entorno.
Y el funcionario que redacte las leyes que lo haga a conciencia, que se protejan las especies que realmente lo merecen, que pongan tallas mÃnimas a especies que no las tienen y que haya un trabajo mayor de divulgación y conomiento de nuestro entorno marino y terrestre.